martes, 10 de noviembre de 2015

Testigo

Pero era inevitable, lo sabía,
sabía que la vida no era rosa,
que la vergüenza un día de entre tantos
(el mal que a la niñez tan niña ahoga)
rasgaría su filtro tan candente,
el que se le rasgó a tantas personas.

Pero como escribió 1 día 1 chileno
(locuras tan comunes con 20 años)
crecer o despertar,
sería todo un crimen, un pecado.


Devoto de las causas más perdidas,
antes de la vigía o madurez,
-cuando la vida pierda el azúcar-
declaro lo que Ha Sido que Es también:
Yo, he sido feliz.
***
Quede esto de testigo en mi vejez.

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